Dragon Quest IV: Chapter of the Chosen

Dragon Quest, la famosa saga de juegos de rol japoneses ha vuelto a Nintendo DS con Dragon Quest IV: Chapters of the Chosen. Se trata de un remake de aquel juego que fue lanzado en NES a principios de la década pasada. De nuevo cuenta con Akira Toriyama a cargo del diseño de los personajes (por eso a muchos éstos les recordarán a Dragon Ball), veréis su estilo por todos lados.

La historia comienza con un joven destinado a salvar el mundo, la historia se corta bruscamente para dar paso a un soldado, Ragnar McRyan, encargado de investigar la desaparición de unos niños. El cambio nos hace preguntarnos que relación tienen los dos personajes. Posteriormente se retoma la historia del joven y vamos conociendo cómo “los elegidos” libraron al mundo de la oscuridad. El argumento es algo humorístico y podemos encontrar personajes bastante particulares. Es curiosa la ambientación del título, allá a dónde vamos es comprobable que los ciudadanos hablan de un modo distinto, autóctono y se ha desechado un poco el tono medievo-cortés del título original.

Los personajes están en dos dimensiones mientras que los escenarios son tridimensionales, la cámara es cenital y su posición es variable. No es impresionante, pero cumplen su cometido, los diseños 2d encajan perfectamente con los 3d. Lo que más destaca gráficamente es su colorido, vivo y alegre, la paleta de colores está muy bien seleccionada. Ambas pantallas muestran el escenario lo cual nos ayuda mucho, ya que nos otorga un mayor campo de visión.

Koichi Sugiyama es el encargado de la BSO del juego, y realiza una obra realmente buena que hará que pensemos en Nobuo Uematsu (autor de las bandas sonoras de Final Fantasy). Los efectos pasan a un segundo plano y la verdad es que no pasa nada, ya que no es un apartado que deba brillar en este tipo de juegos.

Los combates son totalmente aleatorios y bastante frecuentes, vamos acompañados de varios personajes, algunos controlados por la IA. En la pantalla inferior vemos a los enemigos en primera persona y los efectos de nuestros ataques (nada del otro mundo) y en la superior los avatares de los personajes. La variedad de ataques no es muy amplia y eso se convierte en un defecto. Es imprescindible combatir y subir de nivel ya que la saga se caracteriza por el reto que supone para los jugadores.

En definitiva, estamos ante un gran juego, traducido al castellano, de buena duración, colorido y con toques de humor. En cambio, los combates son demasiado frecuentes y exige mucho al usuario.

A continuación un completo vídeo del juego:



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